sábado, 23 de abril de 2011

Un poema

 Francisco Luis Bernárdez es uno de mis poetas favoritos. Este poema en particular me conmueve porque refleja de varias maneras lo que viven y sienten dos personas que se han enamorado por internet.

Amor Unitivo

Tan unidas están nuestras cabezas
y tan atados nuestros corazones,
ya concertadas las inclinaciones
y confundidas las naturalezas,

que nuestros argumentos y razones
y nuestras alegrías y tristezas
están jugando al ajedrez con piezas
iguales en color y proporciones.

En el tablero de la vida vemos
empeñados a dos que conocemos,
a pesar de que no diferenciamos,

En un juego amoroso que sabemos
sin ganador, porque los dos perdemos,
ni perdedor, porque los dos ganamos.

Francisco Luis Bernárdez

viernes, 22 de abril de 2011

Conectarse

"Conectarse" es probablemente la palabra más importante para las personas que chateamos o que tenemos una vida virtual. Conectarse a la computadora, conectarse al chat, conectarse con esa persona con la que hemos hecho click.  Y es que el nivel de conexión que  a veces se establece es superior al que se puede establecer en la vida real. Muchas veces me he preguntado cómo es eso posible...y la única respuesta es que realmente tiene que ser una cuestión de energías que fluyen a través del ciberespacio y se interrelacionan.


jueves, 21 de abril de 2011

Enamorarse por internet

Hace no mucho leía en la página de un amigo una reflexión sobre si era posible enamorarse por internet y creo, es más, estoy segura de que sí lo es. No estoy de acuerdo con aquellos que señalan que la vida virtual es una y la vida real es otra, ambas son distintas dimensiones energéticas de una misma vida. Cuando uno conoce a alguien a través del chat, deja de lado las normas básicas de un encuentro físico, comienza a charlar con una persona, comienza a poner en palabras lo que piensa, siente y cree y establece una conexión alguien que puede estar sentado delante de la computadora a 5000 kilómetros de distancia (solo por poner una cifra). Si la comunicación es sincera (porque hay que reconocer que existen personas que se dedican a engañar) uno conoce primero el alma de la otra persona, su ser espiritual; lo físico pasa a un segundo plano. En la vida real sucede lo contrario y estamos limitados por lo que la "vista" nos señala. Cada uno de nosotros tiene una idea de cómo es la persona (hombre o mujer) que le gusta y si llega a algún lugar buscará a alguien que se ajuste a esas características para establecer un contacto inicial, dejando para posteriores ocasiones conocerlo/a en su parte espiritual.