martes, 17 de mayo de 2011

Hermoso texto

¿Que cuántos años tengo? ¡Qué importa eso!
¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso...
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido...
Pues tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo , y otros "que estoy en el apogeo".
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.
Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.
Ahora no tienen por qué decir: ¡Estás muy joven, no lo lograrás!
¡Estás muy viejo, ya no podrás!
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma,
pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños,
se empiezan a acariciar con los dedos,
las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor,
a veces es una loca llamarada,
ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada..
y otras... es un remanso de paz, como el atardecer en la playa.
¿Qué cuántos años tengo?
No necesito marcarlos con un número,
pues mis anhelos alcanzados,
mis triunfos obtenidos,
las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas...
¡Valen mucho más que eso!
¡Qué importa si cumplo cuarenta, cincuenta o más!
Pues lo que importa: ¡Es la edad que siento!
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero,
pues llevo conmigo la experiencia adquirida
y la fuerza de mis anhelos.
¿Qué cuántos años tengo? ¡Eso a quién le importa!
Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento!!.
Qué importa cuántos años,
¿cuántos tengo, o cuántos espero…?
Si con los años que tengo...
¡Aprendí a querer lo necesario y a tomar sólo lo bueno!
                                      
José Saramago

lunes, 16 de mayo de 2011

No quiero, pero te dejo volar

Hoy me di cuenta de eso. Que yo necesito dejarte ir y que tu necesitas irte. No quiero hacerlo, pero debo: vete  queridísimo capitán, vuela y vuela alto, vuela lejos. sueña, sueña intensamente. Yo me aferré a tí, sin darme cuenta de que te estaba lastimando. No sientas pena, ni sientas rabia.  Fui muy feliz contigo, inmensamente y no sabes cuánto te agradezco que me hayas acompañado el camino que recorrimos juntos, me queda la alegría de saber que tú fuiste feliz conmigo, mientras estuvimos juntos. Dejas el recuerdo más bonito en mi corazón. Gracias, gracias, gracias

domingo, 15 de mayo de 2011

Dime

Hoy leí esta poesía y pensé tanto en tí!! Es lo que me sucede.

 Dime por favor donde estás,
en que rincón puedo no verte,
donde puedo dormir sin recordarte,
y donde recordar sin que me duela.

Dime por favor donde puedo caminar
sin ver tus huellas,
donde puedo correr sin recordarte,
y donde descansar con mi tristeza.

Dime por favor cual es el cielo
que no tiene el calor de tú mirada,
y cual es el sol que tiene luz tan sólo,
y no la sensación de que me llamas.

Dime por favor cual es el rincón
en el que no dejaste tú presencia.

Dime por favor cual es el hueco de mi almohada,
que no tiene escondidos tus recuerdos.

Dime por favor cual es la noche
en que no vendrás para velar mis sueños.....

Que no puedo vivir porque te extraño,
y no puedo morir, porque te quiero.


Jorge Luis Borges


martes, 10 de mayo de 2011

Meter la pata

Así me siento, siento que metí la pata hasta el fondo, que arruiné algo que podría haber sido hermoso. Que me dejé llevar por la angustia, por la desesperación y la confusión.Que ha llegado el momento de asumir las consecuencias de mis actos. Que perdí y aunque golpee mi cabeza contra la pared, no voy a recuperar lo que tanto quise...lo que tanto quiero.

lunes, 9 de mayo de 2011

Escribir

Te lo dije muchas veces, escribir me gusta mucho, pero escribir para tí era especial. Me leías con tanto cariño, con tanta atención que hacerlo era un verdadero gusto. Eras MI lector y eso me fascinaba. Nunca pensé extrañar tanto eso. Ahora trato de escribir, pero son pocas las cosas que me salen. Escribo más pensando en mi, en el proceso interior que estoy viviendo, pero no es igual. Cuando te escribía, las palabras brotaban con naturalidad, era como si mis dedos encontraran con facilidad las letras con las que componer un escrito. Y vivía, supongo,  un proceso parecido al que deben pasar los compositores de música...las palabras formaban frases y esas frases sonaban armoniosamente en mis oidos y sabía que eran para tí.
Mil gracias por haber logrado eso!

domingo, 8 de mayo de 2011

¿Por qué?

Quizá tú puedas responderme. ¿Por qué sigo pensando en tí con tanta intensidad? ¿Por qué extraño tanto conversar contigo? ¿Por qué siento que todo a ni alrededor es absurdo? y por qué en otros momentos quisiera poder dar vuelta la página y no recordarte más? ¿Por qué se llenan mis ojos de lágrimas, cuando pienso que no volveré a saber de tí? ¿Por qué, a pesar de todo, te siento tan cerca? y por qué en otros momentos  siento que ya he salido de tu vida? Si me dejo llevar por mi mente, por mi parte práctica y racional, me digo que efectivamente es así...que tu último mensaje fue precisamente eso: un decirme que ya no querías saber de mi.  Si me guío por mi corazón, por mis sentimientos y emociones, me digo que me sigues queriendo como siempre y que me extrañas tanto como yo a tí.   ¿Por qué nuestras vidas se cruzaron en ese momento? ¿Por qué nos conocimos? ¿Por qué ocurrió todo  lo que nos sucedió?  ¿Por qué mi amado capitán?

jueves, 5 de mayo de 2011

Si...

Si le hubiera cortado las alas, habría sido mío, no habría escapado.
Pero así, habría dejado de ser pájaro. Y yo...yo lo que amaba era un pájaro.